Manejo Integrado del Pulgón Lanígero (*Eriosoma lanigerum*) en Manzanos

Estrategias de control para *Eriosoma lanigerum* en manzanos, combinando monitoreo, prácticas culturales, control biológico y químico selectivo.

Manejo Integrado del Pulgón Lanígero (*Eriosoma lanigerum*) en Manzanos

Ciclo Biológico y Patogénesis de Eriosoma lanigerum

El pulgón lanígero, Eriosoma lanigerum, representa un desafío persistente para los productores de manzanos en Argentina y toda la región. Este insecto, originario de Norteamérica, se ha extendido globalmente, causando daños significativos tanto en plantaciones comerciales como en huertas domésticas. Su presencia se manifiesta a través de colonias algodonosas que se adhieren a ramas, troncos y raíces, debilitando progresivamente los árboles y comprometiendo la calidad de la fruta. Una gestión efectiva requiere una comprensión profunda de su ciclo de vida y la aplicación de estrategias integradas que armonicen con los principios de la sostenibilidad agrícola.

La identificación precisa de Eriosoma lanigerum es fundamental para un control exitoso. Estos áfidos se distinguen por su cuerpo cubierto de una secreción cerosa blanca y filamentosa, similar a la lana, que les confiere protección. Su ciclo de vida es complejo, alternando entre generaciones aladas y ápteras. Las hembras partenogenéticas dan lugar a múltiples generaciones anuales. La plaga inverna como ninfas o huevos en grietas de la corteza o en las raíces de los manzanos. Durante la primavera, las ninfas emergen y comienzan a alimentarse de la savia del floema, induciendo la formación de agallas o tumores en las zonas de alimentación. Esta actividad no solo desfigura los tejidos vegetales, sino que también interfiere con el transporte de nutrientes, provocando un crecimiento deficiente, menor vigor y, en casos severos, la muerte de las ramas o incluso del árbol. Además, la melaza excretada por los pulgones favorece el desarrollo de la fumagina, un hongo que reduce la fotosíntesis y el valor comercial de la fruta.

Para una información más detallada sobre la biología de esta plaga, se recomienda consultar recursos especializados en entomología agrícola, como los publicados por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Argentina: https://inta.gob.ar/.

La vigilancia constante es un pilar en la gestión del pulgón lanígero. La inspección visual regular de los manzanos, especialmente durante la brotación primaveral y el verano, permite detectar las primeras colonias antes de que se establezcan firmemente. Es crucial revisar no solo las partes aéreas (ramas jóvenes, heridas de poda), sino también el cuello del árbol y las raíces superficiales, donde la plaga puede pasar desapercibida. Los síntomas incluyen la presencia de las características masas algodonosas y la deformación de los tejidos. La implementación de trampas cromáticas amarillas puede ayudar a monitorear la aparición de las formas aladas y determinar los picos de vuelo, lo que es indicativo de la dispersión de la plaga.

Metodologías de Detección y Monitoreo en Manzanos

Las tendencias actuales en fruticultura enfatizan el uso de tecnologías de agricultura de precisión para el monitoreo de plagas. Sensores de imagen y drones equipados con cámaras multiespectrales están siendo investigados para identificar áreas afectadas a gran escala, permitiendo una intervención más localizada y eficiente. Estos avances prometen optimizar el uso de recursos y reducir la dependencia de inspecciones manuales intensivas.

Un enfoque de Manejo Integrado de Plagas (MIP) combina diversas tácticas para mantener las poblaciones de Eriosoma lanigerum por debajo de umbrales de daño económico, minimizando el impacto ambiental.

Control Cultural y Mecánico

La poda sanitaria es una práctica esencial. La eliminación y destrucción de ramas infestadas, especialmente aquellas con agallas pronunciadas, reduce la carga inicial de la plaga. Es importante realizar podas limpias y cubrir las heridas con pasta cicatrizante para evitar puntos de entrada para los pulgones. La elección de variedades de manzano resistentes o tolerantes, como la ‘Northern Spy’ o portainjertos como el ‘MM106’, ofrece una solución a largo plazo que se alinea con la permacultura y la resiliencia del ecosistema del huerto. Además, la aplicación de chorros de agua a presión puede desprender las colonias de las ramas, especialmente en infestaciones leves.

Tácticas de Manejo Integrado y Control Biológico

Control Biológico

La potenciación de los enemigos naturales del pulgón lanígero es una estrategia clave. El parasitoide Aphelinus mali es el agente de control biológico más efectivo y ampliamente utilizado. Esta pequeña avispa deposita sus huevos dentro de los pulgones, momificándolos y controlando sus poblaciones de manera natural. Fomentar la biodiversidad en el huerto mediante la siembra de plantas que atraigan a otros depredadores como crisopas, mariquitas y sírfidos, complementa la acción de A. mali. La liberación de estos insectos benéficos en el momento adecuado puede ser una técnica valiosa en programas de MIP.

Estudios recientes confirman la eficacia de Aphelinus mali en diversos entornos frutícolas, consolidándolo como una herramienta fundamental en la agricultura regenerativa. Información sobre el uso de este parasitoide se puede encontrar en publicaciones de instituciones fitosanitarias como SENASA: https://www.senasa.gob.ar/.

Control Químico Selectivo

Intervenciones Culturales y Químicas Selectivas

Cuando las poblaciones alcanzan niveles críticos y los métodos biológicos o culturales no son suficientes, el uso de insecticidas puede ser necesario. Sin embargo, la selección debe ser cuidadosa para preservar los enemigos naturales. Se prefieren productos de bajo impacto ambiental, como aceites hortícolas o jabones potásicos, que actúan por contacto. En casos de infestaciones severas, pueden considerarse insecticidas sistémicos específicos, aplicados según las recomendaciones técnicas y respetando los periodos de carencia. La rotación de principios activos es crucial para evitar el desarrollo de resistencia en la plaga.

Las innovaciones en este campo incluyen el desarrollo de biopesticidas a base de extractos vegetales o microorganismos, que ofrecen alternativas más ecológicas a los productos sintéticos. Estos productos, aún en fase de investigación o reciente comercialización, representan una tendencia prometedora hacia un control de plagas más sostenible.

El manejo del pulgón lanígero en manzanos exige un enfoque holístico y adaptativo. La combinación de un monitoreo riguroso, la implementación de prácticas culturales adecuadas, el fomento de la biodiversidad a través del control biológico y, cuando sea indispensable, el uso selectivo de productos fitosanitarios, conforma una estrategia robusta. La integración de nuevas tecnologías y el conocimiento de las últimas investigaciones son esenciales para proteger la producción de manzanas, asegurando la salud de los árboles y la sostenibilidad de los ecosistemas agrícolas en el largo plazo. La resiliencia de nuestras huertas depende de la aplicación de estos principios, garantizando cosechas abundantes y respetuosas con el ambiente para las futuras generaciones.

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